Te deben contar todo, no sólo una parte, este es un espacio para que te informes, para que recuerdes que hay cosas que parecen justas, pero no lo son. Entonces la pregunta es: ¿Lo nuevo, es más justo? Bienvenidos.
Los egresados pagan hasta 8 % de su sueldo por un máximo de 20 años.
Están exentos quienes ganen menos de $500.000 mensuales.
Es voluntario, sin requisitos socioeconómicos.
Cubre la duración formal de la carrera + 1 año.
Las instituciones pueden aplicar un recargo a estudiantes del décimo decil de ingresos.
“Impuesto adicional” al salario joven
La contribución opera como una carga nueva sobre profesionales en un contexto de bajo crecimiento de ingresos y alta inflación.
Pérdida de becas y créditos alternativos:
Si una universidad no se adhiere al FES, se elimina toda ayuda estatal para sus alumnos, golpeando a 177.000 estudiantes vulnerables y afectando la autonomía institucional.
Retroceso en equidad de género y territorial:
Al desaparecer esas ayudas, la participación de mujeres y estudiantes de regiones podría caer significativamente.
Costo real muy superior
Proyecciones internas advierten que muchos egresados terminarían pagando hasta 3,5 veces el valor de su carrera.
Cobros extra por extensiones y cambios de carrera
Si los estudios se alargan a N + 2 años, la institución puede facturar la mitad del arancel; sobre N + 3, el 100% recae en el alumno, y solo se financia un cambio de carrera dentro de 1,5 veces la duración original.
El proyecto FES busca eliminar intereses bancarios y hacer el pago más justo al ligarlo a la renta, además de abrir espacio para posibles condonaciones. Sin embargo, podría encarecer la educación, disminuir la ayuda estatal y aumentar la presión fiscal sobre jóvenes profesionales.
Esto quiere decir que aunque se presenta como un sistema más equitativo, sus efectos reales pueden ser menos justos de lo que se comunica.
Si tu institución no se adhiere al FES, pierdes el acceso a becas y créditos estatales. Tendrás que pagar todo por tu cuenta.
El proyecto elimina el CAE y las becas de arancel, como la Bicentenario o Nuevo Milenio.
Si tu institución se adhiere, podrás estudiar “gratis”, pero deberás retribuir hasta el 8 % de tu sueldo por 20 años.
El FES solo cubre la duración formal de la carrera más un año. Si te demoras más, pagas tú.
Solo puedes cambiar
de carrera una vez,
y con límites de tiempo.
Las mujeres y estudiantes de regiones son los más perjudicados, porque hoy concentran gran parte de las becas que se eliminarán.
Si la institución no se adhiere al FES, se eliminan becas y créditos, dejando a las familias sin apoyo estatal para financiar los estudios.
Si no accedes al FES, deberás cubrir el costo total de la carrera por tu cuenta.
Si accede al FES, no pagarás al inicio, pero tu hijo/a deberá retribuir al Estado hasta el 8% de su sueldo por 20 años.
El financiamiento dependerá de si la institución acepta el FES, lo que limita la libertad de elegir dónde estudiar.
En familias con varios hijos estudiando, el impacto económico puede ser más alto, sobre todo si alguno queda fuera del FES.
El FES excluye la educación online, o sea, el 12% del pregrado.
Los estudiantes técnico profesionales son los más afectados por el sobrepago